

Por el enorme número de museos, galerías y obras de arte a visitar, no parece que Roma sea la ciudad ideal a la hora de buscar un destino vacacional con niños. Sin embargo, no faltan las posibilidades para pasarlo bien con los más pequeños; tan sólo hay que saber encontrar el momento para que todos puedan disfrutar por igual.
La parte antigua de Roma, el Coliseo, los Foros, las catacumbas y la Via Appia Antica pueden ser lugares muy interesantes para los más pequeños, perfectos para hacer volar su imaginación. Sin embargo, los largos paseos y las esperas que habrá que soportar (sobre todo, si se llega a la ciudad en verano o en temporada alta) agotarán pronto la paciencia de los niños.
Si resulta difícil que los niños se apasionen con la historia de esta forma habrá que recurrir a la última tecnología del Time Elevator. Se trata de un simulador de vuelo que recorre 3.000 años de la historia romana explicándola a base de enormes pantallas multimedia que hacen que cada espectador se convierta en protagonista de la proyección. Las sesiones duran 45 minutos y tienen lugar cada media hora aproximadamente entre las diez de la mañana y las diez y media de la noche, aproximadamente. Por ser una atracción especialmente pensada para los turistas, las explicaciones del espectáculo se realizan en distintos idiomas (español, inglés, francés, alemán, japonés y, por supuesto, italiano).
Time Elevator
Via dei SS Apostoli, 20 (esquina Via del Corso, 260)
Entrada adultos: 11 €. Entrada niños: 9,20 €
Para descansar, lo mejor es acudir a alguno de los agradables parques romanos. El parque público más grande de Roma es el de Doria Pamphilj, situado cerca del Trastevere, aunque se recomienda llegar en autobús porque el paseo es largo y en ascenso, ya que estamos subiendo por el monte Gianicolo. El parque es muy amplio, con senderos habilitados para recorrer caminando o en bicicleta. Junto a la plaza Giuseppe Garibaldi hay un tiovivo y los más pequeños pueden divertirse montando en poni. Otro de los parques más recomendables para los niños es el de Villa Borghese, donde además de subir en barca también se puede entrar en el parque zoológico de la ciudad.
Si se buscan los aspectos más didácticos habrá que acercarse a Explora-Musei dei Bambini. Es un centro pensado especialmente para niños hasta 12 años, donde todo lo que se expone está hecho a medida de los pequeños para que puedan, no sólo verlo, sino también tocarlo y manipularlo.
Explora
Via Flaminia, 80
Tel. 06 361 3776
De martes a viernes de 09:30 a 11:30h. Sábados, domingos y festivos de 10 a 12h y de 15 a 17h.
Entrada adultos: 6 €. Niños 7 €
Otra opción recurrente será acudir al parque de atracciones Luna Park, situado en la zona de EUR, aunque esta alternativa no ofrezca ningún valor diferencial respecto a otros parques del mismo tipo presentes en otras ciudades. En todas las oficinas de turismo de la ciudad puede encontrarse información específica sobre qué hacer en la ciudad y cómo con los más pequeños. Incluso hay folletos que se reparten de forma gratuita con circuitos pensados para recorrer en bicicleta junto a los niños y las direcciones correspondientes para alquilar las bicis.
Lo que sí será todo un acierto en la ciudad si se viaja acompañado de niños será la comida. Las pizzas, la pasta y los helados, por lo general, los platos preferidos de los más pequeños, están a la orden del día, así que no supondrá ningún problema que los niños encuentren un menú a su gusto. Si se busca una buena heladería en la ciudad, no perderse la visita a Giolitti, con varios establecimientos del mismo nombre repartidos en Roma. Podrán probarse helados con diferentes combinaciones de sabores (algunos de los cuales, que quizá ni sabíamos que existían).